“La funda”, como es conocida popularmente “Nueva Vida” por los niños y niñas del Barrio comienza su actividad cotidiana con la llegada de Rosa, Hilda, Ángeles, Luis, Moisés, Francisco y Reyna. Ellos son miembros que participan del programa de CASA, un programa que busca facilitar espacios de convivencia para que puedan fluir y florecer la individualidad, creatividad y espontaneidad de los participantes del programa.

Conforme avanza el día, se van incorporando otros niños, niñas y jóvenes a la Casa de Intercambio Sociocultural, que es un espacio donde pueden confluir para el intercambio de  conocimientos, experiencias y/o ideas que propicien la realización de la TAREA de promover el cuido del Planeta, la preservación de la identidad cultural y diferentes expresiones artísticas, el desarrollo de la infancia y juventudes y la cultura de paz entre iguales, miembros de poblaciones de diferentes edades y condiciones sociales, culturales y económicas dispuestos y comprometidos con la convivencia pacifica y en armonía con principios y valores como la solidaridad, la reciprocidad, el respeto a la diversidad y sobre todo a “la opción preferencial por la vida”, en todas sus formas y expresiones.

Un grupo de voluntarias Leila, Margarita y Laurie quienes visitaron El Salvador durante el mes de  julio relatan su experiencia de compartir un día en la casa de “Nueva Vida”:

Al comienzo del viaje, tuvimos un almuerzo con el Director Ejecutivo de la Asociación Nueva Vida Pro-Niñez y Juventud de El Salvador. César Artiga, es un joven de treinta años con una profunda pasión por su trabajo. Esta asociación comenzó a trabajar hace 20 años, dos años antes de los Acuerdos de Paz en El Salvador, con el propósito de traer una nueva esperanza a los niños que vivían en situación de calle. Hoy en día, trabajan con niños, niñas y jóvenes de 5 a 25 años de edad que viven en condiciones de riesgo y vulnerabilidad social; mediante acompañamiento en su desarrollo y proporcionándoles oportunidades para mejorar sus posibilidades. Hay aproximadamente 200 participantes en sus programas por año.
Así que César nos recogió el martes 06 de julio y nos llevo hasta la casa que se encuentra en el municipio de Ciudad Delgado, un barrio en alto riesgo en el Departamento de San Salvador. Al llegar al barrio no nos pareció muy agradable de aspecto, pero los murales y arte de colores de la casa de “Nueva Vida” hacían que pareciera un oasis en medio del desierto.

Entramos a una amplia zona, con una cancha de baloncesto y campo de fútbol a la derecha, y un hermoso mural con detalles culturales del barrio (elaborado por los jóvenes de la casa) en la pared posterior. Mientras caminábamos, vimos que detrás de la cancha de baloncesto había un pequeño espacio verde, donde están tratando de comenzar una huerta. Tenía una hermosa vista de las montañas y la ciudad.

Entramos en la primera sala, donde un grupo de jóvenes fueron a tocar la guitarra. Son parte de la nueva banda folklórica de “Nueva Vida”, que interpreta música en diferentes eventos culturales, creando conciencia sobre el trabajo de la asociación. La habitación donde la práctica se realiza, esta decorada con obras de arte y artesanía que los niños, niñas y jóvenes crean en los diferentes talleres de la “Escuela de Artes” que funciona en la Casa de Intercambio Sociocultural.

Luego me encontré con esta niña pequeña, piel morena, muy hiperactiva, llamada Ángeles, quien posaba cada vez que tomó una foto y empieza a saltar y gritar espontáneamente, pidiendo que le tomara otra foto.

Entonces me encontré con este otro niño, Mateo es su nombre, ¡Oh hombre!, tiene tanta energía. Él quería estar en todas las fotos, era un niño muy lindo y espontaneo, pienso que eso se cultiva en la casa, crear las condiciones para que los niños y niñas puedan ser ellos mismos y seguir su propia experiencia. Lo mejor de ellos florece en esta atmosfera de confianza y amigabilidad.

Visitamos otro salón, donde algunos jóvenes estaban practicando movimientos break dance con la música que sonaba. Estaban muy bien, por mi conocimiento de break dance. Parece como una actividad divertida para realizar, en lugar de involucrarse con pandillas callejeras, drogas y violencia. Lo disfrutaban y canalizaban positivamente su energía, parecían estar muy orgullosos de la pequeña audiencia de extraños a su puerta.

Por último, visitamos la Sala de Exposiciones de la casa, donde la exposición lleva por nombre: “La tierra y sus ecosistemas son nuestro hogar”. En esta exposición había una serie de obras de arte producidas por los adolescentes y jóvenes, para representar lo que está pasando en el mundo por toda la contaminación y la basura que producimos los seres humanos. Había hermoso trabajo creativo, incluyendo un ataúd de madera, con un espejo en la parte superior. El significado: nos estamos destruyendo a nosotros mismos cuando contaminamos y destruimos el planeta.

Sin duda, la tarea de formación y educación que la Asociación Nueva Vida realiza es impactante para los niños, niñas y jóvenes que tienen la oportunidad de construir junto a César, Eric y Cecilia, educadores de la organización, una comunidad donde se respeta la experiencia y la individualidad de cada persona, permitiéndoles que lo mejor de cada uno de ellos florezca cada día.

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“Nueva Vida” nació el 30 de Agosto de 1990, como una aventura de formación  infantil, que abría una nueva esperanza de vida para niños y niñas que vivían en situación de calle. Este primer esfuerzo se llamó Programa de Atención y Desarrollo  Integral  para  el  Niño  de  la  Calle (PADINC).  Las  necesidades  crecieron,  es  por  eso que busco ayuda solidaria  en un grupo de amigos salvadoreños, quienes en común decidieron formar una Junta Directiva, es así, como se dio el primer paso de una organización informal a un trabajo  formal. El 8  de  diciembre de 2009 se otorgó la autorización para la transformación de la naturaleza jurídica y cambio de denominación para convertirse en “Asociación  Nueva  Vida  Pro-Niñez  y  Juventud”,  que permitió ampliar la visión y el concepto,  incorporando  el enfoque de género y derecho al trabajo con niñez y juventudes.

Han pasado ya 20 años desde que se dieron los primeros pasos de lo que es hoy en día “Nueva Vida”, tiempo en el cual se han impulsado una diversidad de procesos para darle mayores oportunidades y mejorar las posibilidades de la niños, niñas y jóvenes que viven en condiciones de riesgo y vulnerabilidad social en el municipio de Ciudad Delgado y que estos puedan tener otras alternativas para su autorrealización e impulsar su proyecto de vida.

El 25 de agosto de 2010, se realizó un “Festival Cultural” para conmemorar el 20º. Aniversario de la asociación en un espacio cultural de la ciudad de San Salvador, en el cual se disfrutó de una velada y una noche de celebración donde muchos amigos y amigas artistas compartieron su talento y alegría con los niños, niñas, jóvenes, sus familias y demás miembros de la comunidad. Una noche mágica llena de destellos de sonrisas, para celebrar la vida y la oportunidad de hacer la tarea de promover el desarrollo integral de la niñez y juventudes junto con todas las personas que confían en este emprendimiento llamado “Nueva Vida”.

La noche iniciaba para nosotros a las 6:00 p.m. llegábamos en autobús al Teatro Poma en San Salvador junto con muchos miembros de las comunidades donde habitan los niños, niñas y jóvenes que participan de los programas de “Nueva Vida”. Sorprendidos al entrar al sitio, muchos de ellos que aún no habían tenido la oportunidad de conocer un teatro y presenciar un concierto, entraban ilusionados ante la velada que estaba por comenzar y que les provocaba una sensación de bienestar compartido.

Luis y Rosa, ambos jóvenes de dieciséis y veintiún años respectivamente,  fueron los maestros de ceremonia que dirigieron el programa del evento, daban inicio y comenzaban saludando al público y leyendo una carta que nuestros amigos de la Asociación Mira Mira de Suiza habían enviado para unirse al festejo y celebración de estos 20 años,  en los cuales ellos han sido parte esencial y significativa para construir la obra de “Nueva Vida”. El mensaje decía de la siguiente manera: « Felicitamos a la Asociación Nueva Vida por su cumpleaños número 20. Lo que se ve hoy es el resultado de 20 años de esfuerzo sin cesar, con gran ánimo y mucho amor para el ser humano sin detenerse ante los pocos recursos. Estamos orgullosos de formar con todos ustedes parte de los amigos de esta obra. Deseamos para « la funda » muchos años más de trabajo profesional y lleno de amor y para toda la gente presente esta noche una fiesta feliz. Asociación Mira, Mira ». Hasta pronto. Con mucho amor David, Karin y Pierluigi.

Llegaba el turno de Víctor Tomasino, quien nos deleitó con su música jazz, acompañado de su inseparable saxofón, que parece una extensión misma de su alma, haciendo bailar y cantar a muchos de los asistentes con sus canciones.

Luis Alonso Mejía, mejor conocido como “El Torogoz” interpreto algunas melodías cantándole al amor, a la vida y a la amistad, provocando que el público asistente le acompañara con coros al unísono.

El grupo musical “Encuentros latinos”, conformado por cuatro integrantes liderados por la vocalista Claudia López compartió música de diferentes países de Latinoamérica, muchos de nosotros cantamos las canciones y disfrutamos de la voz de Claudia, quien nos dedicaba un fraterno saludo por nuestro aniversario.

El punto artístico esperado por todos y todas, era la participación de la Coral de la Universidad de Rovira i Virgili, quienes nos acompañaban desde Tarragona en España. Jordi y Jessica, ambos amigos que han sido voluntarios en “Nueva Vida” en diversas ocasiones, recomendaron a Montserrat Ríos Hevia, quien es la Directora de la Coral que en su gira por Centroamérica, dieran una presentación en El Salvador, hablándole de “la funda” y el trabajo que realiza, para lo cual ella se mostró dispuesta y muy ilusionada de participar en el festival.

La Coral inició su presentación en un ambiente donde reinaban las risas y rostros de niños y niñas alegres. Interpretaron canciones de todas partes de mundo, de Europa, África, Latinoamérica y por supuesto tradicionales de Cataluña, su tierra natal. En cuanto cantaba la Coral se escuchaban las voces de los niños y niñas presentes, quienes se sumaban al concierto tarareando las canciones y los coros. Katherine, una de las niñas asistentes al evento, es una niña especial de 7 años de edad, quien padece de microcefalia, pero que reía y disfrutaba de las notas musicales y cantaba junto a los demás niños y niñas. Ante este acontecimiento Monserrat, decía al público que deberíamos formar un coro en “la funda”, que había suficiente talento para crearlo, y no se hicieron esperar los aplausos y aprobación de las personas, sobre todo de los niños y niñas.

El evento llegaba a feliz término, dos horas de emociones y sentimientos compartidos que llevaron a ser todos y todas parte de una conciencia colectiva, celebrando la vida y sintiéndonos dichosos de poder hacer la tarea que nos corresponde en favor de la niñez y juventudes de nuestro querido pulgarcito de América.

La Casa de Intercambio Sociocultural, es un espacio ubicado en las instalaciones de la Asociación, donde niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos; movimientos y/o emprendimientos sociales y comunitarios pueden confluir para el intercambio de conocimientos, experiencias y/o ideas que propicien la generación, impulso y/o articulación de procesos en la realización de la TAREA de promover el cuido del Planeta, la preservación de la identidad cultural y
diferentes expresiones artísticas, el Desarrollo de la Infancia y Juventudes y la Cultura de Paz; con participación y protagonismo, que permita construir y hacer COMUNIDAD Y COOPERACIÓN entre iguales, miembros de poblaciones de diferentes edades y condiciones sociales, culturales y económicas dispuestos y comprometidos con la convivencia pacifica y en armonía con principios y valores como la solidaridad, la reciprocidad, el respeto a la diversidad y sobre todo a “la opción preferencial por la vida”, en todas sus formas y expresiones.

¿Quienes somos?

marzo 12, 2010

La  Asociación  Nueva  Vida,  es  una  organización privada  sin  fines  de  lucro,  comprometida  con impulsar,  apoyar  y  acompañar  el  desarrollo  y formación integral de niños, niñas y jóvenes desde 5  a  25  años  de  edad,  que  viven  en  situación  de calle,  riesgo  y  vulnerabilidad  social,  promoviendo oportunidades  reales  de  superación,  que  les permita  ser  protagonistas  de  su  propio desarrollo.